La casa del mono
En el barrio La Esmeralda hay una hermosa y amplia casa de dos pisos con ladrillos a la vista que actualmente está destruida. La gente la llama “la casa del mono”. Un hombre raro y hosco, pero trabajador, alquiló durante mucho tiempo la vivienda. Su única compañía era un mono que solía verse trepando por los techos y saltando por las plantas del enorme espacio verde que rodea el edificio. Las deudas comenzaron a atormentarlo y llegó un momento que no pudo pagar más el alquiler. El dueño de la casa, después de reclamar repetidas veces el pago, decidió poner fin al asunto e intimó al inquilino a desalojar el lugar. Dicen que el hombre no pudo soportar el disgusto y murió del corazón. Su mascota, el mono, quedó solo en la casa. Una noche, el animal asustado y desesperado por la ausencia de su amo, provocó un cortocircuito que derivó en un incendio. El mono murió y la casa quedó deshabitada y poco a poco comenzó a deteriorarse. Muchos chicos del barrio y de otros lugares suelen...